Qué es el growth hacking

A medida que la sociedad avanza, vamos viendo como surgen novedosas e innovadoras estrategias de marketing, las cuales generan una nueva perspectiva a la hora de revalorizar la imagen de marca de las empresas y expandir su legado a lo largo del mundo. Algunas de ellas están destinadas a ser utilizadas por las grandes multinacionales, mientras que otras, como el growth hacking, son perfectas para los startups que intentan hacer un sitio en el mercado. Veamos todo sobre el growth hacking: qué es, cómo funciona, quién lo lleva a cabo y qué variantes tiene.

Qué es el growth hacking

Desde la perspectiva teórica, el concepto de growth hacking es bastante sencillo. En esta estrategia, el departamento de marketing (en el caso de una startup, el propio empresario) trata de emplear la menor cantidad de recursos (esfuerzo, tiempo, dinero) que le sea posible a la hora de incrementar su cuota de mercado y mejorar los resultados del negocio. Es una estrategia muy útil para nuevas empresas que van a entrar a un mercado, ya que el ahorro en tiempo y dinero les permite cubrir otros gastos fundamentales en el comienzo de cualquier proyecto.

Para que el growth hacking sea efectivo y mejore los resultados de la empresa, la persona que se encargue de ponerlo en marcha tiene que ser creativa y con una amplia visión del mercado, características clave que le permitirán transmitir el mensaje y llegar a más personas con menos recursos. También es muy importante que la empresa sea capaz de renovarse continuamente, identificando los errores en las decisiones tomadas y solucionándolos lo antes posible.

Perfil de un buen growth hacker

Gracias al éxito que ha tenido esta estrategia en empresas de todo el mundo, hemos podido ver cómo surge un nuevo perfil profesional directamente relacionado con el marketing digital: el growth hacker. Es el encargado de aplicar la estrategia de growth hacking dentro del negocio, y debe reunir ciertos conocimientos y aptitudes completamente necesarios para tener éxito con este método.

Podemos considerar al growth hacker como un experto en marketing digital, siendo un puesto de trabajo de alta responsabilidad, ya que su misión principal es que la compañía crezca a un buen ritmo sin gastar demasiados recursos económicos y de tiempo. A la vez, el growth hacker debe tener unos amplios conocimientos en técnicas de marketing y sus resultados, por lo que la experiencia y el aprendizaje adquirido son factores muy valiosos para ejercer en este puesto de trabajo. Todo growth hacker debe reunir las siguientes características:

  1. Creatividad. Como mencionamos anteriormente, es indispensable que el profesional sea capaz de buscar nuevos métodos y estrategias, además de renovarse y buscar la manera de distinguirse de la competencia en todo momento.
  2. Curiosidad. Consecuentemente, el growth hacker debe tener interés por buscar nuevas maneras de crecer, investigando y analizando distintas posibilidades.
  3. Agilidad. El entorno empresarial es muy volátil y cambiante, por lo que las acciones se tienen que tomar lo antes posible, factor muy importante a la hora de diferenciarse del resto.
  4. Capacidad de análisis. Aunque los cambios se tengan que hacer rápidamente, estos tienen que tener un motivo, por lo que el growth hacker debe ser capaz de aplicar las métricas necesarias para valorar lo que puede ser positivo o negativo de cara al futuro.
  5. Ambición. Es indispensable que el growth hacker tenga la voluntad de mejorar y superarse continuamente.
  6. Conocimiento del mercado y la empresa. Evidentemente, el profesional debe conocer la empresa, su misión, sus objetivos y su entorno para adaptar sus estrategias a ellos.

Técnicas de growth hacking y cómo se aplica

Dentro de la propia estrategia, existen diferentes técnicas que, aplicadas por el growth hacker correcto, han permitido a muchas empresas crecer en el mercado y aumentar su rentabilidad de manera notable:

  • Hacer uso de la gamificación. A través de pequeños juegos o encuestas, las empresas pueden conseguir dos resultados muy importantes: hacer que el cliente se divierta mientras el empresario recopila información, que le permite conocer mejor a su clientela y segmentar sus propuestas adecuadamente.
  • Analizar los pasos de la competencia. Para las startups, el benchmarking siempre es una gran idea para empezar a ampliar el nicho de mercado. Viendo cómo se promociona y a qué clientes se dirige la competencia directa puede conseguirse un primer punto de referencia para saber dónde publicitar y hacer llegar el mensaje y la marca.
  • Distribuir el mismo producto como algo novedoso en distintos mercados. Un mismo producto puede tener distinta utilidad en función del tipo de empresa que lo utilice. Por ello, si el growth hacker consigue vender el mismo producto como algo novedoso en cada uno de los mercados donde lo comercialice (con mensajes personalizados que generarán una sensación de exclusividad en los clientes), conseguirá un mayor impacto.

 

El growth hacking es una estrategia que tiene cada vez más presencia en los departamentos de marketing, sobre todo en pequeñas empresas que están dando sus primeros pasos en el mercado. Sin duda, veremos la consolidación del growth hacker como uno de los perfiles profesionales más valiosos y demandados en todos los mercados.

 

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